25 octubre 2008

Declaración de intenciones

Cuando me fui a estudiar fuera de casa, como buena parte de los estudiantes, cogi a mi madre por banda y le pedí que me dictara las recetas con las que tan ricamente siempre nos había alimentado.
A su dictado escribí un libreta, que a pesar de las manchas de grasa y de su tinta ya descolorida, es para mí toda una joya -porque mi madre cocina de vicio.-

Con los años, la libreta se ha convertido en un archivo del ordenata y ha ido creciendo con las ricas aportaciones de mi suegra, "Tía Carmen", de mis amigos y de las amigas de mi madre.

Escribo este blog con el objeto de publicar y compartir las recetas que generosamente he recibido y con el objeto de "buitrear" las que todavía no he conseguido. Hay mucha gente por esos mundos de Dios, con mano prodigiosa para la cocina, de la que copiar recetas. En principio, empezaré transcribiendo (siempre y cuando los autores no tengan inconveniente):

- las de mi madre, que como ya dije cocina de vicio,

- las de mi padre, que siempre se ha manejado en la cocina y que cuando mi madre ha faltado de casa jamás ha tenido que acudir a Telepizza para darnos de comer. Además es un maestro inventando ensaladas y postres y hace las tortitas como nadie.

- las de mi suegra, que tampoco cocina mal. Por ello, me veo en la obligación de "fusilar" sus libretas.

- las de mis segundas madres, Pilita Chain y Mª Carmen Álvarez, que tan bien me han alimentado y cuidado en numerosas ocasiones. Pili, como bien recuerda Paco, nos ha hecho probar y disfrutar comidas como la lengua de ternera, que jamás hubiéramos probado de no ser por ella (tonterias de la edad y del comer con los ojos). ¡Si ha conseguido que a mi padre le gusten las espinacas! Y Mª Carmen, cuyo fichero de cocina envidiaría el mejor de los chefs. Fichero que no tiene precio y que todos los veranos cuando volvíamos a Fuerteventura me dejaba cotillear para que copiara lo que quisiera.

- las de mi comadre Ángeles, que cocina como su nombre indica y que en menos de una mañana es capaz de preparar una comida a un equipo entero de rugby con sus respectivas familias y allegados, consiguiendo dejar a todos hartos (en el mejor de los sentidos) de comer y alucinados con sus presentaciones dignas de un restaurante de 5 tenedores.

- las de mi cuñado el Polula, cocinero oficial en casa Gil durante las Navidades, el rey de las salsas y el mejor amasador de truchas del mundo.

- las de la suegra de mi hermano Paco, que como la dejemos, nos deja al chico "pa" matanza en menos de dos meses con las cenas y comidas que le prepara.

- y por supuesto las de mi Miguelito, cuya creatividad a la hora de reinventar la cocina China es digna de mención y que tiene la mala costumbre de "pisarme" y mejorar las recetas que a mi se me dan medianamente bien.

- y espero que las de mucha gente más.

Si alguien quiere contribuir y colgar directamente las recetas, que me lo haga saber. Le daré acceso directo al blog. (Manolito, si lees esto, como se que eres aficionado al ciberespacio y a la navegación variada, espero que te animes y me "cuelgues" las recetas de Pili.

3 comentarios:

er migue dijo...

He tenido que esperar a verme hasta casi el último párrafo... no sé si transmitirte mis amplios (;-)conocimientos de cocina china y restringiré los secretos de cómo mejoro tus recetas. (Jejeje. Esto último es broma: no me lo tomes a mal)

Hermano Paco dijo...

Esto me parece muy de agradecer porque uno es un desastre que hace tiempo que no sabe donde dejó su propia libreta y tiene que tirar constantemente del comodín de la llamada, pero... digo yo: ¿no sería posible, aprovechando esto de las tessnologías que me mandases por mail una racioncilla de esa "cocretillas" de pimientos del piquillo o de cabrales y que adjuntases además lo que este haciendo "la mamaáááá" hoy de comer? (lo que sea, da igual..)

Chiqui dijo...

Todavía no he conseguido adjuntar las croquetas al e-mail, pero todo se andará.

De todas formas, si os venís en Navidades con Garbancito, te prometo tener preparadas las croquetas de bacalao con piminetos, las de cabrales, las de espinacas con atún y palitos de cangrejo y las de salmón (que todavía no has probado).
Ahora bien, como no vengáis, te tendré un lustro castigado sin probar mis exquisiteces.