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16 enero 2010

FABES CON ALMEJAS



Esta receta se la dio a mi madre Pili de Aranda, una buena amiga que nos trataba de fábula cuando ibamos desde Fuerteventura a Las Palmas a hacer algún examen o a visitar al algún médico.
Primero la transcribiré tal cual nos la dio y después pondré las modificaciones que aplicamos en casa.

INGREDIENTES:
1 kg. de fabes (habas o alubias blancas), 1 Kg. de almejas 1 puerro, 1 pimiento verde, 1 pimiento choricero, 1 zanahoria, 1 cebolla, 1 vaso de vino blanco, perejil picado, 6 dientes de ajo, 1 guindilla, 1 vaso de aceite, sal.

Para la guarnición: 4 tiras de pimientos rojos, 1 huevo cocido y 4 espárragos.  (La guarnición es opcional)

PREPARACIÓN:
Dejamos las habas en remojo desde la víspera.
Las ponemos a cocer en agua con el puerro, la zanahoria, el pimiento verde, el pimiento choricero, 3 dientes de ajo, 1/2 cebolla y la mitad del aceite.
Sazonamos con sal y dejamos cocer (unos 45 min.)

Cuando ya están casi hechas, picamos el resto de la cebolla, de los ajos y las guindilla. Freímos con el resto del aceite hasta que la cebolla quede transparente. Echamos entonces las almejas y salteamos un poco. Añadimos el perejil y el vino y lo dejamos cocer tapado.

Mezclamos  este refrito con las habas y dejamos que hierva durante unos minutos.
A la hora de servir, adornamos con los espárragos, las tiras de pimiento y el huevo cocido cortado en rodajas.


MODIFICACIONES CASERAS: yo no suelo echar ni el pimiento verde, ni el choricero y tampoco la zanahoria. 

Como las preparo en olla rápida, una vez que sube la válvula las dejo cocer unos cinco minutos.
Miguel, mi marido, que se ha convertido en un verdadero especialista a la hora de preparar este plato, se salta este paso porque utiliza alubias de bote, así que una vez lavadas lo que hace es dejarlas cocer un rato con el refrito (al que también le añade el puerro picadito).

La verdad es que a él le quedan de vicio, así que yo ya casi no las preparo. He de decir, no obstante, que como mi chico se pirra por el picante, a veces se pasa con la guindilla.

Como aquí no nos resulta fácil conseguir buenas almejas, lo que hacemos es sustituirlas por un dos o tres de latitas de machas chilenas.

Desde luego, si tenemos unas buenas fabes y unas buenas almejas el plato saldrá de primera. Pero hay que reconocer que con unas habitas de las baratas del super y con las machas, sin superar la receta original, obtenemos un plato rico, rico.

A mi me gusta preparar esta receta - como todas las que llevan legumbres - la víspera a comerla.