Otra receta para la resaca:
Comprar berberechos, limpiarlos (o mejor ir a un bar donde los tengan ya limpitos) y comerlos crudos.
Cuenta mi padre que el día de año nuevo en los bares de Ferrol era costumbre servir como única tapa berberechos crudos. No sé si se seguirá practicando tan sabia tradición pero sería conveniente rescatarla en caso de que se haya perdido.
Es un hecho empíricamente probado que los berberechos tienen la propiedad de curar toda resaca y aunque yo personalmente no puedo dar fe de su efectividad estando crudos, sí puedo hacerlo cuando están cocinados al vapor.
Lo suyo sería haber publicado esta entrada el día de año nuevo pero estaba ocupada con el consomé, ¡en fin ...! como sé que mañana habrá más de uno que se levante con cierto malestar por haber compartido con Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar alguna que otra copita, me permito publicar hoy este santo remedio.

