
INGREDIENTES:
Para la masa:
- Harina (1kg.).
- Una pizca de sal
y a cantidades iguales:
- aceite y
- vino blanco (un vasito de cada, aprox.)
Para el relleno:
- 1 kg de batata (mejor la amarilla) (batata = boniato) .
- 200 gr de azúcar
- 100 - 150 gr. de almendras
y al gusto:
- ralladura de limón (es importante que al rallar el limón no se llegue a la parte blanca para no amargar)
- canela.
(En casa de mi suegra la proporción del relleno suele ser de: 5kg. de batata, algo más de un kilo de azúcar y algo más de un kilo de almendras. Por supuesto la cantidad de masa ha de ser proporcionalmente mayor. Este año hemos sido algo más perezosos y las medidas han disminuido).
PREPARACIÓN:
El relleno: Pelar las batatas, guisarlas y escurrirlas.
Quitar la piel a las almendras (para ello, escaldarlas en agua hirviendo). Después tostarlas un poquito al horno. Finalmente, picarlas (no en polvo, sino en trocitos pequeños)
Escachar las batatas y mezclarlas bien con el azúcar y las almendras picadas.
Meter al horno. El azúcar se caramelizará y la mezcla se secará, lo que facilitará la tarea de armar los puños.
La masa: Verter la harina en un cuenco a modo de volcán, echar una pizca de sal. Añadir en el centro el aceite y el vino y trabajar bien la masa hasta que esté esponjosa y se pueda estirar. En conveniente dejarla reposar un par de horas aunque, como nunca hay tiempo, nos conformamos con media.
Durante esa media hora se organiza la cadena de producción: gente pa estirar la masa, gente pa hacer los "puños", gente pa cortar la masa, gente pa repulgar, gente pa servir el cava, el vino o las cervezas y el jamón y gente pa aconsejar: "¡esa masa está muy gruesa!", "¡esos puños son muy grandes!" "¿es que nadie va a cortar la masa?" "¡¡cuidado con ese
repulgo, a ver cómo lo rematas!!" ...
Los amasadores, armados de rodillos estiran bolas de masa.
Los "puñeteros" hacen puños, es decir, forman croquetillas con la pasta de batata para rellenar las "empanadillas" de masa. A continuación, se cierra, se corta con la ayuda de un tazón de desayuno y pasa a la sección de repulgo.
Una vez armadas todas las truchas, sólo queda freírlas. Bueno, freírlas, realizar la foto familiar, calendario en mano y cantarle a las truchas un pack de canciones (que han de incluir los éxitos internacionales de "Glory, glory, Aleluya", "Amapola" y "Reloj, no marques las horas")
By the way, la masa este año está buenísima. Está como nunca. Polux dixit.
VARIANTES: si uno está en plan cómodo o no tiene mucho tiempo, puede prescindir de preparar la masa y adquirir masa de empanadillas y en vez de practicar el arte del repulgue puede cerrarlas con los pinchos de un tenedor.
Por lo que he visto en otras recetas, hay quien le añade al relleno matalahúga y pasas - que yo emborracharía en brandy o en anís- o quien en vez de utilizar batata usa cabello de ángel.
También hay quien gusta de espolvorear las truchas con azúcar glass, una vez que han salido de la sartén.
COMENTARIOS:
Las truchas de batata, más que un postre tradicional de la isla de Fuerteventura - que, sin duda lo son - son una ceremonia/juerga/contienda familiar que se celebra en más de una casa majorera.
Yo he transcrito la receta que conozco de primera mano:
La de la casa de los Gil-Rodríguez (& piojos pegados) o los Rodríguez-Gil (& piojos pegados) . Si he dudado a la hora de colocar los apellidos no es tan sólo por aquello de lo políticamente correcto o por que sepa que mis cuñadas son algo más feministas que yo - cosa no muy difícil -, sino por que todavía no estoy muy segura de cuáles son los genes predominantes.
(Por cierto, los piojos pegados somos unos santos. Silvia, no aprendas a repulgar, que como te descuides pringas en todos los sectores de la cadena de montaje. Como dice mi querida Mari Carmen: en comunidad, no demuestres habilidad).