- 300 gr. de chocolate rallado (si uno no se quiere eternizar rallando el chocolate manualmente, se puede rallar con un molinillo de café o con una picadora eléctrica).
- 200 gr. de mantequilla
- 6 cucharadas de azúcar glass (que también se puede obtener pasando azúcar normal por el molinillo o la picadora)
- 4 yemas de huevo
- 1 chorrito de brandy
- moldecitos de papel.
PREPARACIÓN:
batimos las yemas con el azúcar
Después añadimos la mantequilla a punto de pomada y mezclamos bien.
A continuación agregamos 250 gr de chocolate (reservamos el resto para rebozar las trufas) y el brandy.
Mezclamos todo bien y metemos esta masa en el congelador durante ½ hora con el fin de que se endurezca y se pueda trabajar mejor.
Pasada la ½ hora, la sacamos del congelador, formamos bolitas con ella, las rebozamos con el chocolate restante y las ponemos en moldecitos.
Dejamos las trufas en la nevera hasta la hora de servir.
Estas cantidades nos dan para preparar unas 40 trufas.
Si las preparamos en época de calor, lo más conveniente es repartir la masa en varios recipientes para meterla en el congelador. De esta manera podremos sacarlos de uno en uno y evitaremos que la masa se quede demasiado blanda y por tanto sea difícil de trabajar.
A mi lo que más me gusta de estas trufas es el toque de brandy pero se puede prescindir de él.
El chocolate lo elegimos a gusto. Yo suelo usar mitad chocolate negro, mitad chocolate con leche.
Es conveniente tener algo más de chocolate de reserva por si nos falta para el rebozado o por si las yemas son demasiado grandes y piden más.
Esta receta la aprendí cuando era una niña y todavía vivía en Alcalá de Henares. Siento no recordar el nombre de las dos buenas mujeres que me la enseñaron en unas clases de cocina a las que asistía las tardes de los sábados, en casa de una entrañable anciana, que si mal no recuerdo se llamaba doña Aurora (quizá la buena señora no fuera tan anciana, pero ya se sabe que cuando uno es niño, las personas mayores nos parecen muy mayores).
PREPARACIÓN:
batimos las yemas con el azúcar
Después añadimos la mantequilla a punto de pomada y mezclamos bien.
A continuación agregamos 250 gr de chocolate (reservamos el resto para rebozar las trufas) y el brandy.
Mezclamos todo bien y metemos esta masa en el congelador durante ½ hora con el fin de que se endurezca y se pueda trabajar mejor.
Pasada la ½ hora, la sacamos del congelador, formamos bolitas con ella, las rebozamos con el chocolate restante y las ponemos en moldecitos.
Dejamos las trufas en la nevera hasta la hora de servir.
Estas cantidades nos dan para preparar unas 40 trufas.
Si las preparamos en época de calor, lo más conveniente es repartir la masa en varios recipientes para meterla en el congelador. De esta manera podremos sacarlos de uno en uno y evitaremos que la masa se quede demasiado blanda y por tanto sea difícil de trabajar.
A mi lo que más me gusta de estas trufas es el toque de brandy pero se puede prescindir de él.
El chocolate lo elegimos a gusto. Yo suelo usar mitad chocolate negro, mitad chocolate con leche.
Es conveniente tener algo más de chocolate de reserva por si nos falta para el rebozado o por si las yemas son demasiado grandes y piden más.
Esta receta la aprendí cuando era una niña y todavía vivía en Alcalá de Henares. Siento no recordar el nombre de las dos buenas mujeres que me la enseñaron en unas clases de cocina a las que asistía las tardes de los sábados, en casa de una entrañable anciana, que si mal no recuerdo se llamaba doña Aurora (quizá la buena señora no fuera tan anciana, pero ya se sabe que cuando uno es niño, las personas mayores nos parecen muy mayores).
